miércoles, 30 de mayo de 2012

Sólo el tiempo dirá cuando esto se acabará. No tengo ganas de nada. No quiero escribir. No quiero hablar con nadie. No quiero ver a nadie. No quiero salir, sólo quiero quedarme aquí viendo películas y comiendo helado de vainilla. Tan sólo me gustaría que por una vez las cosas salieran como quiero.

domingo, 27 de mayo de 2012

Una vez más. Una vez más la lágrimas amenazan con salir. Una vez más todo se vuelve confuso. Una vez más aparecen los conflictos, porque esto nunca acaba, se esta volviendo rutinario, es un ciclo sin fin. Nunca tienen final y constantemente se repite. Invaden los recuerdos y el pasado que nunca se va, ese pasado al que sigo aferrándome como si mi vida dependiera de ello. Siguen los miedos, el temor de perder a esas personas tan especiales. Siguen los celos que lo único que hacen es perjudicar más aún las relaciones. Sigue el orgullo y las discusiones. Tan sólo paz es lo que busco, tan sólo un poco de tranquilidad que me ayude a pensar con claridad. Me estoy quebrando, estoy cayendo al abismo sin fin, a un agujero negro. Basta de discusiones, de drama. Ya no más lágrimas, ya no puedo más. Ya no me siento fuerte como ayer. 

domingo, 20 de mayo de 2012

Te Quiero y es algo que no puedo evitar. Te quiero tanto que en este mundo no existe forma ni manera de expresarlo. Te quiero porque a pesar de todo sigues siendo esa persona quien fue y será mi primer amor. Te quiero porque te has convertido en parte importante de mi vida y no tienes idea de cuanto me duele perderte. Te quiero por tantas razones que podría pasar horas, días, meses, años y aún no decirte todas y cada una de ellas, no me alcanzaría la vida para decirlo. Hoy tan sólo puedo decirte que te quiero y aún así esa simple palabra no basta para expresar este sentimiento tan grande. 

Intente olvidarte, pero no puedo. Intente sacar de mi y fue un intento fallido. 

jueves, 10 de mayo de 2012

Pensé que esto había terminado, creí que ya te había olvidado, pero una vez más estoy totalmente equivocada. Esta herida sigue abierta, aunque cada vez menos profunda. ¿Estoy sanando? Si es así ¿por qué tu ausencia duele aún? Te extraño, sólo eso puedo decir.

jueves, 19 de abril de 2012

Ella, una dulce chica, tranquila, frágil, inocente, pura y sencilla. Ella está triste, encerrada, sola en su habitación, añorando sus abrazos, sus dulces besos, su mirada, su risa, sus locas manías. El olor de su perfume que la persigue a donde quiera que vaya, ese olor que es como una dulce droga que la vuelve cada vez más adicta. Simples momentos que jamás volverán, simples recuerdos, hermosos recuerdos llenos de felicidad y risas, pero a la vez de tristeza, llenos de dolor y heridas no sanadas. Hermosos recuerdos. Sólo dos personas con un corazón herido que buscan la sanación, unidos por un lazo el cual llamaron amistad. Después de unos cuantos besos dados, de caricias y abrazos llenos de algo más que cariño, era pasión, necesidad de estar juntos. Cada tarde que pasaron juntos estaba acompañada de esos sentimientos de deseo, sintiendo como la lujuria se apoderaba de sus cuerpos, tapando su inocencia, volviéndolos cada vez más salvajes. Su mirada de enamorada, esa sonrisa que no se apartaba de su rostro ni un minuto fue lo único que necesitó para darse cuenta de que, sin quererlo, se estaba enamorando de esa persona que conoció a los 12 años y a quien llamaba su mejor amigo. De un momento a otro su relación comenzó a cambiar, esas tardes de lujuria y pasión habían terminado, dejaron de hablarse y poco después ella se dio cuenta de que ÉL, aquel chico fuerte, pero a la vez sensible, dulce y cariñoso se había enamorado, pero no de ella, era otra que apenas conocía hace unos días. Desde entonces ellos nunca volvieron a estar juntos, ya esas tardes de caricias y besos no volvieron y ella estaba rota de nuevo, con una nueva herida abierta en su corazón, no tan profunda, pero dolorosa.
Una historia de dos amigos que creyeron que funcionaría, que jugaron con fuego, pero él se salvo y esta pobre chica se quemó, se volvió cenizas por ilusionarse con algo que no era real. Ahora debe sanar de nuevo y seguir adelante, con esta herida en su corazón, debe volver a levantarse, limpiar el fango de la grieta y buscar otro camino. Porque de esto la vida se trata, de caer y volver a levantarse, de seguir pese a todas las dificultades, buscando el camino que lleve a la felicidad, de cometer errores, aprender de ellos y crecer. 

miércoles, 11 de abril de 2012

Luego dicen que soy perfecta


Suelo pensar en que algún día las cosas cambiaran, que él ya no me importara, que dejaré de sufrir por un amor no correspondido que cada día que pasa duele más. Pienso que algún día el mundo cambiará y que esta sociedad será mejor para todos. Pero son sólo eso, simples pensamientos, porque, seamos honestos, eso no será así, bueno tal vez algo llegue a cambiar con el tiempo, aunque siendo sincera no lo creo. Hay momentos en los que, como lo he dicho antes, me gustaría irme lejos de aquí y alejarme de todos los problemas que a menudo ocurren en mi vida y que suelo reservarme para mí misma. He llegado a pensar en quitarme la vida para así acabar con todo, no lo haré, tampoco soy suicida, sólo es un simple pensamiento que a veces pasa por mi mente. Mi vida se basa en discusiones, con mis padres, hermanos y algunos amigos. Lastimo mucho a las personas que quiero y me quieren, no entiendo ¿por qué? Hace poco hubo un chico, él es una gran persona con unos sentimientos sencillamente hermosos, me quiere, según él hasta está enamorado de mí, no mentiré, lo quiero mucho, pero no puedo verlo como algo más que un simple amigo, además siempre discutíamos hasta por el más mínimo detalle, es una persona muy similar a mí en carácter y personalidad, no sé cómo lidiar con ello y en mi vago intento de alejarlo y que así no sufriera por estar tan apegado a mi termine hiriéndolo más. Y así han ocurrido otras cosas más, en estas tres últimas semanas he hecho sufrir y sentir mal a más personas de las que puedo recordar, personas que quiero y que por un simple ataque de malcriadez, capricho y orgullo he lastimado. Pero, no todo fue malo, si hubo alguno que otro momento bueno, recuperé una amistad que creí perdida, hice un nuevo amigo a quien estoy comenzando a querer, se intensifico mi amistad con mi mejor amigo, aunque tuvimos nuestros altos y bajos estas semanas, me dieron dos buenas noticias y digamos que estoy dejando de ser un poco asocial. Sí, estas semanas también fueron un poco buenas, no fue del todo malo, pero sigo sintiéndome mal, no entiendo qué es lo que pasa conmigo, todo me lastima, en todo estoy viendo cosas que no son, me duele, siento como si todo se estuviese viniendo abajo, pero a la vez como si estuviese volviendo a nacer. ¿Qué ocurre? ¿Estoy creciendo? ¿Estoy madurando? ¿Estoy cambiando? O…. No sé… ¿QUÉ ME PASA? Ya ni sé quién soy, siento que tengo una carga encima con la que no puedo más por lo pesada que es, necesito ayuda, pero ¿quién puede ayudarme? He pensado en un psicólogo, pero no quiero compartir esto con un extraño que no me dirá la gran cosa, leer los llamados libros de autoayuda me sirven, me hacen ver y darme cuenta de algunas cosas que no estoy haciendo bien, he hablado con una amiga que también me ayuda bastante, pero algo sigue mal y no sé que es, por eso sigo escribiendo, tal vez encuentre la verdad en alguna de mis escrituras y sin darme cuenta logre sanar, debo alejarme de algunas personas y seguir adelante, debo olvidar y superar,  debo dejar ir el pasado, pero y ¿después qué? ¿Qué hago si esto sigue así? No estoy bien, se me ha vuelto costumbre decir a todo aquel que me pregunte que es así, pero no, no lo estoy. Me siento débil, pero a la vez fuerte, como dije anteriormente, siento que estoy renaciendo, que algo nuevo está pasando en mi y que debo seguir este nuevo camino que al parecer no será muy fácil, tengo miedo, miedo de volver a caer, miedo a equivocarme, miedo a seguir adelante, miedo a olvidar, miedo a alejarme del pasado al que tanto me he aferrado, miedo a comenzar de nuevo. No sé si callar o gritar, si huir o quedarme aquí, si reír o llorar, si correr o caminar, si arriesgarme o seguir como ahora, no sé si vivir el presente y pensar en el futuro o seguir aferrándome a un pasado que jamás volverá y que me lastima cada vez más. Hablo del pasado y no me refiero a hace un año y medio, hablo del pasado refiriéndome a hace 10 años atrás, a ese preciso instante en donde mi vida comenzó a cambiar, ese momento que hizo que me convirtiera en lo que soy ahora, hablo de ese pasado que nadie conoce realmente, ese pasado que sólo a mi mejor amigo le he hecho mención de él. Sí, ese pasado que tanto me tortura, el que tantos errores me ha hecho cometer, por miedo, inseguridad, ese del que me sigo ocultando, pero aún así me persigue y con cada acción me atrapa volviéndome vulnerable ante todo y todos.

lunes, 2 de abril de 2012

Adolescencia. Esa etapa que nos vuelve locos

Nosotros, los adolescentes vivimos preocupándonos por pequeñeces, todo lo exageramos, los problemas más pequeños los convertimos en los más grandes, como si el mundo se fuese acabar por ello. 
Nos preocupamos por personas insignificantes que lo único que nos hacen es daño, nos lastiman y bajan nuestra autoestima, además ni siquiera se interesan por nosotros. ¿Por qué nos preocupamos por todo?
A nosotras las chicas es como si nos encantara sufrir, vivimos detrás de ese chico que nos encanta, que nos gusta, de ese que nos enamoramos y que a penas nos dice dos palabras bonitas lo montamos en un altar, para luego sufrir por él cuando nos deja. Ignoramos a quien nos quiere, a ese chico que esta enamorado y que esta dispuesto a todo por nosotras, a ese lo lastimamos y lo hacemos sufrir diciéndole que lo queremos sólo como un amigo. 
Los chicos, ellos... Bueno sólo son unos idiotas que ilusionan a una chica, la enamoran y después la dejan.Ojo, no todos, pero si la gran mayoría, algunos si son amorosos y tienen los sentimientos más hermosos que se puedan imaginar, tienen una gran personalidad y son estupendamente geniales, PEERO ese no es el que nos gusta. ¿Quién nos entiende? Un día leí en Internet que nosotras las mujeres no queremos que nos entiendan, simplemente que nos quieran, que nos amen como somos, con nuestros problemas de humor y todo incluido. Eso es totalmente cierto, porque ni nosotras mismas nos entendemos. 
Bueno yo soy una de esas chicas que se enamoro tontamente de alguien que lo único que hizo fue hacerle daño y no lo niego, aún siento algo por el, pero con el tiempo fui dándome cuenta de que él no vale la pena, fue una total decepción y que hay mejores cosas en la vida. Estoy aprendiendo a ser optimista y a tener paciencia, cosa que en realidad me cuesta un montón, pero se aprende, vale la pena. 
Somos adolescentes, así somos, de eso se trata esta etapa, de vivir, de sufrir nuestro primer amor, de volvernos a enamorar y llorar por ello cuando termina, de conocer amigos, de decepcionarnos y volver a conocer nuevas personas, de reír, de llorar, de querer morirnos por pensar que tenemos problemas extremadamente graves cuando no es así, se trata de crecer, de madurar, de hacernos más fuertes, de sonreír ante toda situación sin importar lo grave que sea, gritemos, odiemos a nuestros padres porque no nos entienden, encerrarnos en nuestra habitación escuchando música a todo volumen, encerrarnos en nuestro propio mundo. Vivamos esto a nuestra manera aunque los adultos no nos entiendan. 
Fabiola Valeria♥